El caso del marqués desaparecido

 
 
 
Editor: RBA
En las series: Enola HolmesSherlock Holmes
Año de publicación: 2018
Tipo: Novela, 221 páginas
Género: Policiaco

Aunque conocía la existencia de estas novelas, confieso que no tuve curiosidad por leerlas hasta que no vi la adaptación que Netflix hizo precisamente de esta, la primera de la serie. Pese a que, como holmesiano, debería haberme interesado, el hecho de que se tratase de unos libros orientados fundamentalmente al público juvenil tuvo como consecuencia que, en un principio, decidiera no leerlos.

Error por mi parte.

Que, por otro lado, he subsanado. Y me alegro de haberlo hecho.

Lo cierto es que este Caso del marqués desaparecido no está nada mal. Su parte estrictamente policiaca no ocupa mucho de la trama (y el caso al que hace referencia el título se resuelve casi en un plisplás), que presta más atención a los antecendentes y peripecia vital de la protagonista y narradadora y, sobre todo, a ir construyendo a su alrededor el escenario.

La historia no especialmente complicada y se desarrolla de un modo bastante lineal. Eso en manos de una narradora menos hábil (y pienso en el desastre que habría sido esto en manos de JKR, por ejemplo) tendría como resultado una novelita mediocre y moderadamente interesante. La novela vuela mucho más alto gracias precisamente a haber convertido a la propia Enola en narradora de sus hazañas y en haber sabido encontrar el tono adecuado (vital, lleno de desparpajo, dinámico, incansable) para ello. A los pocas páginas, la narradora/protagonista se convierte en cómplice del lector y lo lleva de la mano durante toda la novela, hasta el extremo de que hay momentos en que no nos importa demasiado lo que pase siempre y cuando lo cuente Enola con su voz y a su manera.

Las apariciones de Sherlock y Mycroft, si bien escasas, están excelentemente dibujadas, ajustándose en todo momento a su comportamiento canónico; y, de paso, convirtiéndolos en elementos cómicos en más de una ocasión, como los comentarios de Sherlock a la «reducida capacidad craneal» de su hermana o a su condición de mujer y, por tanto, criatura irracional. Ese aspecto, el respeto por la psicología de ambos hermanos Holmes, es uno de los detalles que más diferencia la novela de su adaptación a la pantalla. Aunque he disfrutado de los Mycrfot y Sherlock que salen en esta (especialmente del último, interpretado con humor y convicción por Henry Cavill), lo cierto es que poco tienen que ver sus actitudes con las que Arthur Conan Doyle desarrolló en sus historias del detective.

La otra gran diferencia es la presencia del marqués, que en la película juega un papel importante en la trama y que en la novela no pasa de ser mcguffin.

En todo caso, mi balance final de la novela es positivo. Lo bastante positivo para plantearme seguir con la lectura de la serie e ir viendo cómo evoluciona.

Tiendo a preferir los escritores que son narradores eficaces frente a los que son estilistas brillantes (aunque si son ambas cosas, mejor que mejor) y en este caso Nacy Springer demuestra ser una narradora excelente, que no solo sabe imprimir el ritmo adecuado a lo que cuenta, sino crear una voz perfectamenre identificable y enormemente atractiva.

Termino con un breve comentario sobre la traducción. Aunque en general no me ha parecido mala, quizá habría sido buena cosa que hubiese pasado por las manos de alguien que la revisase, especialmente para podarla con contudencia del abuso de posesivos que en castellano carecen de sentido por mucho que se usen en el orginal. Los personajes pasan la novela llevándose la mano a SUS bolsillos, mesándose SUS cabellos, subiéndose a SUS bicicletas y otras lindezas de ese estilo que no estaría de más evitar.