Identidades confinadas

 

Autor: Lola Robles

Año de publicación: 2021

Tipo: Ensayo (Feminismo), 232 páginas


Es inevitable disfrutar de la lectura, sea o no de un tema que te interese, cuando te encuentras con los pensamientos de una mente lúcida con una gran capacidad expositiva que es capaz de ver perspectivas distintas a la propia y presentarlas sin caer en tendenciosidades o tergiversaciones interesadas.

Pero es que el tema del libro me interesa. Como escritor, la construcción de la identidad personal siempre ha sido algo que me ha atraído y que he procurado explorar a lo largo de mi obra. Añadamos a eso que en los últimos años la identidad de género me interesa de forma especial, así que este libro lo tenía fácil para estar a la altura de mis expectativas.

En realidad, las ha superado.

No puedo decir que la autora me esté contando cosas que desconozco. Amplía, sin la menor duda (mucho en algunos casos) mi conocimiento sobre ellas, pero no ha habido ningún momento de revelación que me haya hecho plantearme la posibilidad de cambiar lo que pienso sobre  la identidad de género. Siempre he tenido claro que la identidad humana es un proceso continuo que no termina nunca. Sin negar que haya una base biológica para ella (no somos seres luminosos, por mucho que lo afirme el Maestro Yoda, sino esta tosca materia), nuestra identidad se va componiendo poco a poco a partir de infinidad de elementos, propios y ajenos, conscientes e inconscientes, casuales y deliberados, a lo largo de toda nuestra vida.

Y es real. Tan real como lo pueda ser el pancreas que pudo haberme mandado al otro barrio hace unos años.

Nada de lo que dice la autora a lo largo del libro me ha hecho vacilar sobre esa convicción personal. Pero me ha ayudado a comprender mejor ciertas situaciones, ciertas posturas y ciertas pautas de pensamiento, especialmente aquellas que están en las antípodas del mío.

He vivido la lectura, más que como el análisis de una situación o un concepto, como un viaje. Un viaje personal por parte de Lola Robles, pero también por la mía. Y como los viajes que de verdad importan, no soy exactamente el mismo que era al iniciarlo. El cambio puede ser minúsculo y seguramente invisible para todos, pero ahí está.

Recomiendo mucho este libro, no solo por su acertada y lúcida exposición de todos los factores de un asunto bastante espinoso, sino por su constante llamada a salir de nuestra burbuja de pensamiento, su petición continua de ser críticos en primer lugar con nostros mismos y con lo que pensamos y su demanda incansable de ver las cosas desde los ojos del otro y de centrarse más en lo que nos une que en lo que nos separa.

Para quien le interesen los temas que trata (feminismo, activismo trans, identidad de género, pensamiento queer) es sin la menor duda una lectura muy recomendable. Lo es también para cualquier persona que esté dispuesta a acercarse a él de modo desprejuiciado.

Sí, también para tios blancos heteros.